Wed. Oct 21st, 2020

Queridos hermanos y hermanas en el Señor:

San Agustín escribió que para evitar que las ovejas busquen ayuda por sus gritos, el lobo las agarra por el cuello y así firmemente se las lleva y las devora.

En la Biblia, Jesús compara el diablo a un lobo que mata a las ovejas del rebaño. El diablo actúa de manera similar con el rebaño de Jesucristo. Después de haberlos seducido a pecar, los agarra por la garganta, que no puedan confesar sus culpas y así de manera segura los lleva al infierno. Para aquellos que han pecado gravemente no hay ningún medio de salvación sino la confesión de sus pecados.

Sin embargo, el Señor quiere que clamemos a Él para pedir perdón. El Señor quiere que nos arrepintamos de nuestros pecados y seamos salvos. El diablo, por el contrario, quiere silenciarnos de pedir el perdón que puede salvarnos. El diablo, como el lobo, nos agarra por la garganta para mantenernos en silencio. Nos hace reacios de ir a confesión y buscar el amor misericordioso de Dios. Este padre de las mentiras nos miente para silenciarnos: mentiras que nuestros pecados son demasiado grandes para ser perdonados, o mentiras de que nuestros pecados no son tan malos; o mentiras de que tenemos un montón de tiempo y no hay  prisa para ir a la confesión.

El pecado nos aleja de Dios. La confesión de los pecados nos hace volver a Dios. Por favor, no permitamos que el diablo nos agarre por el cuello y nos silencie. Necesitamos llamar a Dios en arrepentimiento y recibir la nueva vida que Dios nos ofrece. Junto con esta carta hay la lista de las parroquias en las que el pastor ha elegido participar en La luz está encendida para ti esta Cuaresma. Oro para que aprovechen oportunidad.

Permítanme concluir con una cita de un sermón del Beato Francisco Xavier Seelos llamando a la gente a la confesión: «sí, mi pueblo amado, Dios es misericordioso… Si se arrepienten sinceramente y enmiendan su vida; Si abandonan para siempre los malos caminos para seguir a Cristo en el sacrificio y la penitencia; Si ustedes realmente se preparan para la vida que está por venir, alégrense, pues aquí les presento el bálsamo para todas sus heridas—la misericordia infinita de Dios. ”

Sinceramente en el Señor

Muy Reverendo Thomas J. Rodi

Arzobispo de móvil

By Editor

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